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martes, 20 de marzo de 2018

“Tocaia Grande”. JORGE AMADO. Ed. Muchnik. 2001


   “Tocaia Grande” o “emboscada grande” es una de esas novelas que uno siempre recuerda con el paso del tiempo. Como si tuvieran un sello especial: el sello de la narración casi épica y singular de hechos, lugares y sociedades inconfundibles. Jorge Amado nos muestra un país, el brasileño, en profundidad, pero no exento de humor y sensualidad que derrocha a lo largo de toda su escritura, así como el torrente de adjetivos y descripciones con que la acompaña. 
   Eso sí, hay que estar preparado para vivir la desgracia y la desventura de unos personajes que sobreviven o no a esta, pero que viven con alegría en medio de las catástrofes.

 “Mulata delicada de trasero al aire y pecho de tórtola” Pág. 30

“Enriquecerse es la meta de todos los hombres. Para alcanzarla, Dios les da alma e inteligencia. Unos cumplen puntualmente con el mandato del Señor, ganan dinero y se establecen; otros no lo consiguen; alma pequeña, inteligencia corta o tan solo poca disposición para el trabajo, pereza, ociosidad” Pág. 37

“La patria de un ciudadano es el lugar donde él suda, llora y ríe, donde se esfuerza por ganarse la vida y construir un negocio y una casa”. Pág. 39

“Tenía predilección por las jóvenes bien carnosas, de pechuga saliente, senos voluminosos, buenos para apretar con la mano enorme. Las mujeres delgadas para él no tenían valor, quien aprecia los huesos es el sepulturero, como dice el pueblo con toda razón.” Pág. 40

Nación aparte, casta de brujos y estafadores, los gitanos viven de engaños y embustes, de trampas (…) un pueblo sin suelo, ¿dónde se ha visto? Nadie puede confiar. Pág. 86

Lo que tienen de inofensivos los cornudos mansos, sujetos despreciables pero exentos de maldad, lo tienen de peligrosos, de imprevisibles, aquellos despechados que se niegan a cargar los cuernos reales o imaginarios. Se corcomen por dentro y cuando explotan no hay quien los contenga en su furia”. Pág. 110

“asunto más traicionero que la política, solo la justicia. Por eso andan siempre juntas, de la mano.” Pág. 121

“Dobló a aquella realeza, a aquel despropósito de mujer, sobre el colchón de pasto y chinches, vestida apenas con las altas botas de montar” Pág. 148

“Lo que hace reír hace llorar y viceversa” Pág. 191

“Las pasiones se viven de una en una, si no es así no es un amor verdadero, es un engaño y traición que termina en lamento y llanto, cuando no en cuchilladas y tiros”. Pág. 207

“¿por qué no comenzar festejando a San Antonio, santo casamentero, patrono de las novias, y terminar alabando a San Pedro, patrón de las viudas? Pág. 217

Todo el episodio del parto “el primer niño que Caroca … el mayor de los mentirosos”. Desde Pág.  263-269

“Quien conquista mando y autoridad contrae obligaciones.” Pág. 307

“Los verdaderos postulantes eran otros, muchachos que estaban llegando a la edad adulta, ya frecuentaban prostitutas y solo recurrían a las mulas en caso extremo”. Pág. 315

“Cuando una prostituta pone a un chico en el mundo, uno de los dos se prepara para sufrir. O el hijo en la desvergüenza y el oprobio de los puteríos o la madre, partida al medio, el corazón fuera del pecho.” Pág. 380

“De la noche a la mañana la vejez se había abatido sobre el hacendado, acentuándole las arrugas, aumentando las canas y los silencios” Pág. 443

“Flaco y alto, cara cavada, manos huesudas, mezclando con el portugués términos alemanes y expresiones latinas, con una pronunciación de perro de caza” Pág. 484


domingo, 31 de agosto de 2014

Gabriela, clavo y canela. JORGE AMADO.

   Llegué a Jorge Amado de la mano de uno de los pocos lectores del blog que hacen comentarios. Me lo recomendaba haciendo una comparativa con el admirado Gabriel García Márquez, afirmando incluso la superioridad del primero sobre el segundo. al margen de la comparación que a mi juicio no conduce a nada porque es una cuestión de opinión: Cada cual percibe, siente y extrae de la literatura las conclusiones y sentimientos de una forma única y personal; creo que Amado nos adentra de forma magistral en un marco ambiental, a través del cual podemos percibir diversidad de pasiones humanas singulares, salpicadas de relatos entrelazados. Sin duda, una gran novela que merece estar en esta selección que poco a poco estamos configurando. Para no perdérsela.
   Después de esto sólo quiero agradecer a Yuri V.  su comentario, y por supuesto a Jorge Amado  por su magnífica obra. Espero que no sea el último libro suyo que lea.

"Íbanse perdiendo, con el correr del tiempo, los ecos de los últimos tiros cambiados en las luchas por la conquista de la tierra; empero, de aquellos tiempos heroicos había quedado un gustillo a sangre derramada, en la sangre de las gentes de Ilhéus. Y hasta ciertas costumbres: la de alardear de valientes, de cargar revólver noche y día, de beber y jugar. También ciertas leyes dirigían sus vidas. Una de ellas, por cierto que de las menos discutidas, nuevamente habíase cumplido aquel día: la honra de un marido engañado, sólo con la muerte de los culpables puede lavarse. Ley que venía de los tiempos antiguos, que no estaba escrita en ningún código" pág. 6

"Por esa mano venerada, Nacib fue hecho brasileño nato en cierta tarde lejana de su primera infancia, vestido con verde bombachón de terciopelo francés" pág. 41

"Un bar era buen negocio en Ilhéus, y mejor que éste, sólo el cabaret. Tierra de mucho movimiento, de gente que llegaba atraída por la fama de la riqueza, multitud de viajantes llenando las calles, mucha gente de paso, cantidad de negocios resueltos en las mesas de los bares, el hábito de beber corajudamente y la costumbre llevada por los ingleses, cuando se construía el Ferrocarril, de beber un aperitivo antes del almuerzo o de la cena, disputado en una partida de dados, eran hábitos extendidos a toda la población masculina," pág.  47



"Era un viejo seco, resistente a la edad. Su ojos pequeños conservaban un brillo de mando, de hombre acostumbrado a dar órdenes. Siendo uno de los grandes estancieros de la región, habíase hecho un jefe político respetado y temido. El poder había venido a sus manos durante las luchas por la posesión de la tierra, cuando el poderío de Cazuza Oliveira se desmoronó. Habiendo apoyado al viejo Seabra, éste le había entregado la región."  pág. 64

"Sus ojos medían a Anabela, esos ojos de conquistador, del hombre irresistible de la ciudad." pág. 82

"La casa de Gloria quedaba en la esquina de la Plaza, y Gloria se reclinaba en la ventana por las tardes, los robustos senos empinados como una ofrenda a los paseantes. Ambas actitudes escandalizaban a las solteronas que iban a la iglesia, y daban lugar a los mismos comentarios, todos los días, a la hora vespertina de la oración: —Qué falta de vergüenza... —Los hombres pecan hasta sin querer. Sólo con mirar hasta los niños pierden la virginidad de los ojos" pág 89

"Todas las tardes, terminadas las clases y la indispensable charla en la Papelería Modelo, el profesor iba a pasear por la Plaza, veinte veces pasaba ante el jardín de Malvina, veinte veces su mirada suplicante posábase en la joven, en muda declaración." pág. 90

"En las plantaciones, los trabajadores casan hasta con un pedazo de palo si viste polleras. Para tener mujer en casa, para poder acostarse con ella, también para poder conversar. La mujer presta muchos servicios, usted ni siquiera se imagina. Ayuda hasta en la política. Le da hijos a uno, impone respeto. Para lo demás, están las mujerzuelas." pág.  174

"Duro como la piedra más dura era su padre, capaz de romperse pero no de doblarse." pág. 221

"Cosas lindas. A veces hablan difícil, y uno no entiende bien lo que dicen. Es cuando la conferencia es mejor. " pág. 255

"Debían preparar elecciones a la antigua usanza: dominando bancas y juntas electorales, libros de actas. Elecciones a base de tiros. Con lo que se garantizaría el interior. Por desgracia en Ilhéus e Itabuna, ciudades importantes, era difícil emplear tales métodos sin correr ciertos riesgos. Alfredo dijo que el gobernador le había dado garantías absolutas: Mundinho y su gente jamás obtendrían el reconocimiento, aunque vencieran." pág. 263

"—El amor no se prueba ni se mide. Es como Gabriela. Existe, eso sí —dijo Juan Fulgencio—. El hecho de que no se comprenda ni se explique una cosa no acaba con ella. No sé nada de las estrellas, pero las veo en el cielo; son la belleza de la noche." pág.  326

"Juan Fulgencio masticaba un bollito, escupiendo: —Mala calidad, Nacib. La culinaria es un arte, usted debe saberlo. Exige no solamente conocimientos sino, también, y antes que nada, vocación. Su nueva cocinera no nació para eso. Es una charlatana." pág. 348